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Los JPG’s y las Artes Gráficas

Las imágenes que llegan para imprenta se reciben en formatos y modos de color de lo más variado y algunas veces sorprendentes, pero cuando previamente preguntan o piden indicaciones de cómo traerlas, lo que más se repite es si en JPG puede servir.

Por “servir”, claro que sirve, aunque no es la mejor opción ni el formato más adecuado, aunque todo depende del resultado y la calidad final que se espera (no es lo mismo una imagen para un catálogo de arte que para un cartel). La mayoría de las fotografías o imágenes son enviadas en formato JPG, pues es la opción más común de guardado de las cámaras fotográficas digitales por su bajo consumo de memoria y almacenamiento.

El formato JPG o JPEG ( Joint Photographic Experts Group, Grupo Conjunto de Expertos en Fotografía que lo diseñó en 1982) es una técnica de compresión de imágenes, que a su vez es un formato de archivo independiente y propio, por lo que puede trabajar en entornos Mac, Windows u otros.

Ciñéndonos a la impresión solamente, existen dos tipos de compresión para imágenes: Lossless, sin pérdida de información (LZW) y Lossy, con pérdida de información (JPEG). Estas dos opciones a su vez se pueden aplicar para guardar las imágenes en otros formatos como el TIFF, EPS o PDF. También se puede aplicar una compresión ZIP (sin pérdida) pero personalmente, la utilizo más para carpetas que para archivos de imagen.

manuel tamayo haya diseño grafico preimpresion compresion jpg cantabria

Distintas posibilidades para guardar archivos con compresión (PDF, JPG y TIFF).

Prescindiendo de hablar de resolución o modos de color, veamos las diferencias y entenderemos el porqué el JPG puede servir para imprenta pero no es la mejor opción.

  • LZW. La ventaja es que reduce el tamaño de la imagen sin modificar su calidad. Cuando una fotografía se vuelva a abrir, se verá igual que antes de cerrarla, por lo que la principal razón para utilizarla es economizar el almacenamiento digital del archivo. Es apropiada sobre todo para imágenes en mapa de bits, aunque es válida también para grises, RGB y CMYK. Necesita un poco más de tiempo para abrir y guardar, no pudiendo controlar el grado de compresión.

Fundamento del algoritmo de compresión secuencial sin pérdida de información (Lossless), indicando secuencias de pixeles en lugar que indicar uno por uno.Fundamento del algoritmo de compresión secuencial sin pérdida de información (Lossless), indicando secuencias de pixeles en lugar que indicar uno por uno.

  • JPG. La principal ventaja es que podemos controlar el grado de compresión del fichero, y por tanto la cantidad de información que queremos eliminar, con el inconveniente de que cuando se vuelva a abrir no se verá igual que antes, aunque con este algoritmo de compresión se puede obtener una calidad aceptable. A más compresión, más perdida y menos tamaño de archivo. Un poco de teoría intentando explicar básicamente como se realiza esa comprensión: Los canales de color de la imagen se transforman en un canal de luminancia (luz) y dos de crominancia (color). Como el ojo humano es más sensible a la luz y aprecia más las diferencias, este canal se deja sin tocar. En los otros dos se aplica un submuestreo quitando resolución o eliminando información, pues el ojo apreciará menos las diferencias. Se agrupan píxeles por bloques o sectores, dando un mismo color y procurando que sean lo más parecido a los colores que había originalmente. La descompresión se realiza mediante interpolación, es decir, obteniendo valores de nuevos puntos partiendo del conocimiento de otros que tiene alrededor mediante fórmulas matemáticas. Por lo tanto la información reconstruida es solo una aproximación de la información original. Hay que tener en cuenta que los cambios se notan más en zonas homogéneas (fondo degradado, cielo, etc) que en dónde la variación es grande y las transiciones son más bruscas (bordes de objetos, perfiles de objetos, etc). Es válido para los modos escala de grises, RGB, CMYK (no mapa de bits). También es adecuado para las imágenes que luego se envían a través de la red o se cuelgan en internet.

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Distintos grados de compresión JPG y simulación de calidades obtenidas. Observando sólo el canal azul, se aprecia mucho más la diferencia de calidad y la aparición de los llamados artefactos con forma de cuadrados.

Centrándonos en el tema de los JPG que nos ocupa, y analizados ya sus pros y sus contras, habrá que dejar claro varios conceptos sobre su uso.

  • Si abrimos una archivo guardado con una compresión baja, será inútil guardarlo después con otra de más calidad o con otro formato (TIF) pues la información perdida no se recuperará.
  • Diferente sería si sobre ese JPG habría que hacer correcciones o retoques. En este caso el volver a guardarlo en un archivo comprimido, por muy baja que fuera esa compresión, significaría perder calidad en el retoque que hayamos realizado. Por lo tanto sería conveniente no hacer retoques sobre imágenes comprimidas y guardarlas después otra vez en JPG.
  • Se dice que los JPG cada vez que se abren y se cierran, van mermando su calidad al guardar. Como esto es un blog principalmente práctico, y sin ánimo de entrar en polémicas, diré que por mi experiencia no es cierto, y que no encuentro sentido a abrir y cerrar el archivo repetidamente si no es para hacer alguna corrección, para lo que me remitiría al punto anterior.
  • Comprimir un JPG en la calidad más alta, es casi inapreciable a simple vista, siendo la mejor opción en caso de necesidad. Por ejemplo, los PDFs por defecto te dan esta opción para comprimir las imágenes, reduciendo considerablemente el tamaño de archivo y por lo tanto su manejabilidad y procesado.
  • Este formato acepta trazados en Photoshop, pero no se pueden guardar capas ni canales Alfa.
  • Nos puede llevar a confusión encontrarnos en Photoshop el formato JPG2000, creado en ese mismo año, con características más avanzadas pero a su vez más complejas, siendo sus fundamentos los mismos que el JPG pero menos usado debido a que no es soportado por muchos navegadores.

Conclusión

Tanto para diseño, como para preimpesión, si me dan a elegir pediría las imágenes en formato PSD (si tiene capas editables) o TIF, sin compresión, pues el motivo de reducir el tamaño actualmente no representa un gran ahorro en discos de almacenamiento. Para imágenes de cámaras digitales guardadas en formato RAW (también lleva compresión sin pérdida) sería conveniente después de procesarlas guardarlas en formato TIF en vez de JPG, para lograr la máxima calidad. Hacer los retoques y modificaciones en RGB y con la máxima profundidad de color que se haya captado (16 o 32 bits), aunque el paso final sería convertir a 8 bits y CMYK.

Límite de tinta o cobertura en impresión offset

TAC (Total Area Coverage – Área de Cobertura Total).

Lo definiríamos como la máxima cantidad de tinta que admitiría un papel determinado expresado en tanto por ciento. Por ejemplo, si estamos imprimiendo en cuatricromía, el máximo teórico sería del 400% (100% C + 100% M + 100% Y  + 100% N). En cambio en la práctica no se puede aplicar a un papel determinado más cantidad de la que pueda absorber sin provocar problemas de impresión. El momento de comprobar este porcentaje es cuando la imagen o el documento ya están convertidos a CMYK, nunca en RGB.

No debemos pensar que aumentando las combinaciones de los porcentajes obtendremos más colores en un espacio de color mayor, pues este vendría delimitado principalmente por el sistema de impresión, el soporte y las tintas. Los mayores problemas que produciría serían de secado y repintado, produciendo emborronamiento y saturación en imágenes, con una menor estabilidad del color durante toda la tirada. También produciríamos más costes, pues al mayor gasto de tinta habría que sumar la disminución de la velocidad de la máquina, el consumo de gran cantidad de polvos antimaculantes, la menor altura de la pila de salida, etc. Finalmente, por todo lo dicho, seguro que en la sección de manipulado se producirían manchas en el producto impreso final.

El tipo de papel que más cobertura de tinta admite son algunos estucados brillantes (350-320%), seguidos de los estucados mate (320-300%). En el papel no estucado este porcentaje baja hasta 240-260% y finalmente el papel de periódico tampoco se debería superar ese mismo porcentaje. De todas formas, las limitaciones del tipo de papel concreto, impone un límite máximo de tinta utilizable inferior a este límite teóricamente posible.

Algunos programas añaden herramientas para comprobar el límite de tinta y nos será muy útil para detectar estos valores. En Adobe Indesign (Ventana>Salida>Previsualización de separaciones>Límite de tinta) y en Adobe Acrobat (Herramientas>Vista previa de salida>Área total de cobertura) nos mostrará las zonas que superen el valor que le indiquemos. En otros programas que no tienen esta posibilidad, siempre se podrá generar un PDF y comprobarlo en Acrobat.

Limite de tinta o area total de cobertura Indesig Acrobat Manuel Tamayo Haya

Existen programas comerciales específicos para el ahorro y control de los límites de tinta (sobre todo para imprimir hexacromías), pero nosotros mismos podemos controlar la mayoría de las imágenes convirtiéndolas y adaptándolas al tipo de soporte, aplicando el perfil correspondiente en Photoshop (Edición>Convertir en perfil>Espacio de destino), que empleará el UCR y GCR para obtener los mejores resultados posibles, basándose en la reducción de porcentajes CMY y la combinación de la tinta negra. En los programas de ilustración o maquetado, después de asignar un espacio de trabajo en los Ajustes de color, pondremos atención en no crear colores que superen el porcentaje deseado o por ejemplo utilizar el color “Registro” para textos, a no ser que el trabajo esté destinado a impresión digital.

Tinta total Photoshop Preimpresor Manuel Tamayo Haya

Añado a continuación los sumatorios de tinta que se encuentran en los diferentes perfiles CMYK que Photoshop asigna por defecto y que se usan en las conversiones de color más utilizadas:

  • Euroscale Coated v2 (∑ 350%)
  • Coated FOGRA 39 (∑ 329%)
  • Uncoated FOGRA 29 (∑ 299%)
  • Euroscale Uncoated v2 (∑ 260%)

Conclusión

La conversión al espacio de color correcto para el que estamos trabajando, nos evitará una cobertura o límite de tinta inadecuada, evitando muchos problemas en la impresión. Sólo en contadas excepciones deberíamos valorar la conveniencia de convertir algunos elementos, como por ejemplo cuando la imagen contiene textos solo negros, cuando hay textos blancos sobre negros puros o cuando contiene sombras generadas con negro unicamente sobre otros elementos de la imagen en color. Por último, si el impreso lleva barniz será necesario contarlo como si fuera una tinta más.

Pantone y CMYK en artes gráficas

Cada vez más empresas y clientes exigen que su marca se reproduzca siempre en sus colores corporativos con la máxima fidelidad, independientemente del medio o soporte en donde se represente. En cuanto a la reproducción impresa tendremos que referirnos al sistema Pantone, referencia obligada en Artes Gráficas y entre los diseñadores gráficos para la estandarización, identificación y comunicación de los colores. Si pretendemos utilizar tintas planas no tendríamos problema para conseguir el color exacto, encargándose el impresor de pedir al fabricante de tinta los Pantones necesarios o, como ocurre en muchos talleres, fabricándolo él mismo.

También habrá que tener en cuenta, aunque no sea ahora el tema, que el color y tipo de papel puede influir en el resultado final, o que su uso supone un incremento de coste al tener que imprimir en cuatricromía más las tintas planas necesarias.

Pantone cmyk. artes gráficas santander. manuel tamayo haya

Lo más habitual entre los diseñadores es trabajar, en el programa de diseño o maquetación, con una paleta de colores que incluyan tanto tintas planas como de cuatricromía, intentando simular en pantalla como quedaría el impreso final, pero hay varias consideraciones que deberíamos tener presente.

Básicamente, desde el punto de vista de la apariencia en pantalla, las distintas paletas Pantone que desplegamos intentan simular como quedarían en un soporte determinado, por ese motivo las simulaciones son por aproximación.

El espacio de color Pantone es mayor que el de CMYK (si que quiere ampliar el gamut se podría optar por la hexacromía), y por lo tanto su reproducción por cuatricromía no es posible con total exactitud o imposible, como en el caso de tintas metalizadas y fluorescentes. Pantone intenta resolver esa conversión con la creación de diversas librerías, dependiendo del medio de impresión o el tipo de papel. Seleccionaremos un “Pantone Solid” cuando vayamos a utilizar tintas planas, pero cuando la reproducción del color se produzca en CMYK escogeremos “Pantone Process”. En cuanto al tipo de papel usaremos “Coated” para papeles recubiertos o estucados y “Uncoated” para mates o no cubiertos.

Para darnos cuenta lo complicado de la reproducción exacta del color en CMYK y lo factores que pueden afectar al proceso de impresión, la guía “Color Bridge” utiliza unas normas muy precisas para realizar su muestrario, como pueden ser el tipo de tinta, la generación de tramados, la lineatura y angulatura de trama, las densidades de tinta, la ganancia de punto, el tipo de papel… Incluso recomiendan cambiar anualmente la guía de color para asegurar la comunicación precisa del color, pero con el precio que tiene no creo que muchos profesionales sigan estrictamente este consejo.

Pantone cmyk. artes gráficas cantabria. manuel tamayo haya

Conclusión

Sería aconsejable tener a mano una guía “Color Bridge Euro” o la más reciente “Pantonge Goe Bridge” para seleccionar y especificar el color final cuando pretendemos imprimir en CMYK, así podremos comprobar como se reproduce un color Pantone, comparándolo con su equivalencia en cuatricromía. También nos serviría como referencia para crear una visualización en pantalla, pues en esta guía también tenemos los valores RGB y HTMLsoportados en monitores y páginas web.

Pantone cmyk. diseño gráfico santander. manuel tamayo haya

Finalmente, crear un PDF/X para enviar el trabajo a la imprenta con los colores gestionados tempranamente y ya convertidos a CMYK, nos puede evitar sorpresas posteriores, no fiando la conversión al preimpresor.

Finalmente si tenemos dudas siempre podemos pedir una prueba certificada de color para dar el visto bueno o, si el impresor lo permite, estar presente para supervisar la primera impresión.

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